¿Puede cumplirse el máximo de la pena de prisión sin disfrutar de beneficios penitenciarios?

La cuestión del límite de las penas en el sistema penal español ya lo abordé en “Presentación en Prezi del límite cuantitativo de las penas. ” pero es cierto que no me referí con el detalle suficiente al artículo 78 CP. Y es que, aunque su aplicación práctica es mínima, su existencia en nuestro sistema penológico es una cuestión tremendamente relevante, dado que permite que puedan cumplirse 40 años en prisión de forma íntegra.

Éste es un detalle que no suele tenerse en cuenta cuando se debate sobre la dureza de la prisión permanente revisable, y es que teniendo en cuenta la fórmula que expondré a continuación, no queda tan claro si realmente se ha endurecido el régimen de penas del sistema penal español, sin perjuicio de la apreciación de la falta de seguridad jurídica que genera el no conocer la duración de la pena de prisión en el marco de la prisión permanente revisable.

La fórmula que permite la mencionada posibilidad es el siguiente:

Artículo 78.

1. Si a consecuencia de las limitaciones establecidas en el apartado 1 del artículo 76 la pena a cumplir resultase inferior a la mitad de la suma total de las impuestas, el juez o tribunal sentenciador podrá acordar que los beneficios penitenciarios, los permisos de salida, la clasificación en tercer grado y el cómputo de tiempo para la libertad condicional se refieran a la totalidad de las penas impuestas en las sentencias.

2. En estos casos, el juez de vigilancia, previo pronóstico individualizado y favorable de reinserción social y valorando, en su caso, las circunstancias personales del reo y la evolución del tratamiento reeducador, podrá acordar razonadamente, oídos el Ministerio Fiscal, Instituciones Penitenciarias y las demás partes, la aplicación del régimen general de cumplimiento.

Si se tratase de delitos referentes a organizaciones y grupos terroristas y delitos de terrorismo del Capítulo VII del Título XXII del Libro II de este Código, o cometidos en el seno de organizaciones criminales, y atendiendo a la suma total de las penas impuestas, la anterior posibilidad sólo será aplicable:

a) Al tercer grado penitenciario, cuando quede por cumplir una quinta parte del límite máximo de cumplimiento de la condena.

b) A la libertad condicional, cuando quede por cumplir una octava parte del límite máximo de cumplimiento de la condena.

Un ejemplo aclarará cómo se desarrollaría lo que se contempla en el 78 CP:

Imaginemos que un sujeto comete 5 agresiones sexuales con intimidación y con acceso carnal a menores de 16 años (183.3 CP en relación con el 183.2 CP) y se le impone la pena máxima prevista para este delito por la comisión de cada uno de los 5, que es de 15 años de prisión. La condena total sería de 75 años de prisión. De esos 75 años, no cumpliría siquiera la mitad, dado que, aplicándose lo dispuesto en el artículo 76 CP, el máximo de pena de prisión en este caso es de 20 años.

Aplicando la fórmula que nos ofrece el 78 CP, la mitad de la suma total de las penas impuestas es de 37 años y 6 meses, por lo que resulta superior al total de la condena a cumplir, que es de 20 años. Por ello, el juez o tribunal sentenciador podrá decidir que el cómputo del tiempo necesario para gozar de los diversos beneficios penitenciarios, incluidos el tercer grado y la libertad condicional, se refiera a ese total de 75 años.

Teniendo en cuenta que el delito cometido obliga, ex art. 36.2 CP, a que la inclusión en el tercer grado solo se pueda conceder a partir del cumplimiento de la mitad de la pena, no podría el penado acceder a dicho tercer grado hasta el cumplimiento de 37 años y 6 meses de prisión, por lo que si el juez hiciera uso de la facultad que le otorga el 78 CP, el sujeto condenado no podría acceder al mismo en todo el tiempo de su condena y, por lo tanto, tampoco obtendría la libertad condicional.

RESUMEN DE LA APLICACIÓN DEL 78 CP:

EJEMPLO CON 5 DELITOS DEL 183.3 CP

78-cp

Queda claro, por lo tanto, que en nuestro país, sea cual sea el máximo de tiempo de cumplimiento de pena de prisión, que con lo previsto en el artículo 76 CP puede llegar a 40 años, si se dan las circunstancias ejemplificadas, podría el penado cumplir su pena de forma íntegra sin gozar de beneficios penitenciarios, siempre que el juez o tribunal sentenciador ejercite dicha facultad.

También debe destacarse que el juez de vigilancia penitenciaria podrá hacer que se aplique el régimen general de cumplimiento si se cumplen los requisitos especificados en el apartado 2º del artículo 78 CP, por lo que, si contemplamos todo lo expuesto hasta este punto, será realmente complicado que alguien acabe cumpliendo una pena tan larga de forma íntegra.

En conclusión, cuando se trata de la comisión repetida de delitos muy graves, nuestro Código penal prevé la posibilidad de cumplir incluso el máximo de 40 años de prisión sin gozar de beneficios penitenciarios, extremo que otorga al sistema punitivo español un carácter más severo de lo que muchos deben pensar, a la vista del alboroto que generó la introducción de la prisión permanente revisable o la agravación de algunas penas a raíz de la última reforma del Código Penal.


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