La reforma del concurso medial

¿Qué es el concurso medial? El concepto es realmente sencillo, aunque como luego explicaré, se complica a medida que nos alejamos de la superficie. Imaginad que un sujeto entra en una casa con el objetivo de robar las joyas que la mujer que habita la vivienda guarda en su cuarto. Al entrar en dicha habitación la mujer se despierta y por ello, el ladrón decide atar y amordazar a la mujer para que no pueda alertar a nadie y el robo pueda llevarse a cabo satisfactoriamente. Podría decirse, que el delito de detenciones ilegales cometido contra la mujer fue un medio para cometer el delito principal, que es el de robo con violencia.

Viendo el ejemplo podríamos resumir que el concurso medial se da cuando se comete un delito como medio para cometer otro. El problema es que el TS en 2003 y 2014 (SSTS nº 336/2014, de 11 de abril, 504/2003, de 2 de abril) negó que la voluntad del autor del delito fuera suficiente para la concurrencia de un concurso medial, siendo, por lo tanto, preciso que el primer delito sea imprescindible para poder cometer el siguiente, sin llegar, claro, a una exigencia absoluta tal y como dijo anteriormente el TS en 2002 (STS nº 1632/2002, de 9 de octubre).Es decir, vlviendo al ejemplo anterior, la detención ilegal de la mujer deberá ser un paso imprescindible del sujeto activo del delito para llevar a cabo el robo con violencia.Pero no solo eso, si no que,  deberá verse también si debemos aplicar un concurso de delitos o un concurso de leyes.

Refresquemos la memoria:

  • El concurso de leyes se da un hecho delictivo se encuentra relacionado con varios preceptos del código penal. Deberemos acudir al artículo 8 CP para seguir las reglas que impone para resolver el concurso de leyes. En nuestro ejemplo la regla que solventa el conflicto es la que recoge el 8.3 CP que es la de consunción o absorción. Según la misma el robo absorbe la detención ilegal, cuando esta última es de escasa duración y entidad, dado que el castigo por el delito de robo ya recoge el desvalor generado por esa detención de escasa entidad (SSTS nº 501/2004 de 14 de abril y 430/2009, de 29 de abril).
  • El concurso de delitos se da cuando una acción constituye más de un delito ,cuando se cometen varias acciones constituyendo cada una un delito por sí misma o cuando se comete un delito como medio para cometer otro, que es el caso que nos ocupa en esta entrada. En este caso, se apreciará concurso medial si la detención tiene la suficiente entidad como para afectar al bien jurídico tutelado por el delito  de detención ilegal, siendo insuficiente el castigo de únicamente el delito contra la propiedad, es decir, se atenderá a las circunstancias en que se realizó la detención, los medios utilizados, si se ató a la víctima, si se la encerró, la duración de la detención, etc (STS nº 178/2007, de 7 de marzo, entre muchas).

¿Y por qué dedico esta entrada al concurso medial? Pues porque la reforma del CP que se llevó a cabo a través de la LO 1/2015 trajo una modificación del concurso medial, que aunque no resulta tan mediática como la prisión permanente revisable, merece mayor consideración que la que los medios le han otorgado.

Esta figura, aunque no regulada en países vecinos como francia o Portugal, es común encontrarla en países iberoamericanos. En España se ha venido recogiendo en nuestros códigos penales, y el trato ha sido equivalente al concurso ideal, idea que ha respaldado en diversas ocasiones nuestro alto tribunal  (como en las STS: SSTS nº 123/2003, 3 de febrero; 474/2004, 13 de abril y 590/2004, 6 de mayo. Razón por la cual la doctrina ha llamado a esta figura concurso ideal impropio) pero que otras veces rechazó, asociando el concurso medial al concurso real ( STS de 15 de marzo de 1988).

Para resumir la consecuencia penólogica de apreciar concurso medial, se tomaba como referencia la pena más grave y se elevaba a su mitad superior, aplicándose así siempre que no superara el resultado de sumar por separado las penas que correspondieran a cada delito, según establecía el artículo 77 CP antes de la reforma.

A partir de la reforma 1/2015 del CP, cuando se produzca un concurso medial, se deberá imponer una pena superior a la que conlleve el delito más grave de los cometidos, no pudiendo superar tampoco la suma de las penas de las distintas infracciones cometidas (La llamada regla de la acumulación).

A la hora de interpretar la reforma se discutió la posibilidad de que la referencia que hace el texto a imponer una pena superior se refiriera a la pena superior en grado, pero desde una interpretación sistemática del código queda claro que el legislador, cuando quiere que se aplique la pena superior en grado, así lo dice expresamente, por lo que sencillamente parece referirse a una pena superior a la que conlleva la infracción más grave. Aunque parezca que esto puede provocar que, al contrario de lo que se pretendía (que era acercar el concurso medial al concurso real, considerándolo menos grave que éste, pero más grave que el concurso ideal, según se extrae del anteproyecto de reforma del CP de 2012), la pena por concurso medial pueda ser menor que la que se recoge para el concurso ideal,  la circular de la fiscalía 4/2015, sobre la interpretación de la nueva regla penológica prevista para el concurso medial de delitos permitió a la Fiscalía General del Estado aconsejar a los Sres. y Sras. Fiscales que deberán tender a concretar una pena superior a la que corresponde al concurso ideal cuando se produzca un concurso medial.

 Para cerrar esta entrada, nada mejor que un ejemplo del cálculo a realizar para aclarar cómo se procede a calcular la pena cuando concurre un concurso medial:

Si el sujeto activo del delito comete un delito de detenciones ilegales, que conlleva una pena de cuatro a seis años, concurriendo la agravante de reincidencia (22.8 CP), como medio para cometer robo con intimidación, que conlleva pena de dos a cinco años, concurriendo atenuante de reparación del daño (21.5 CP), se habrá producido un concurso medial.

La infracción más grave es la de detención ilegal, y dado que concurre reincidencia, se aplicará en su mitad superior (66 CP), de 5 a 6 años. Imaginemos que una vez  concretada la pena, se quisiera imponer una pena de 5 años y un día, el mínimo dentro de la mitad superior de la pena. En relación con el delito de robo, concurre una atenuante, con lo que la pena no podrá exceder de su mitad inferior (66 CP), es decir, de 2 años a 3 años y medio. Imaginemos que se concreta en 2 años, el mínimo. De esta manera, la suma de las penas de forma separada sería de 7 años y un día de prisión. Pues bien,  dentro de este margen, que va de los 5 años y un día a los 7 años y un día, deberá el juez imponer la pena, considerando lo preceptuado por el artículo 66 CP sobre la individualización de la pena.


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